Qué sucederá cuando no haya más Bitcoin para minar

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Estamos acostumbrados. Los gobiernos suelen emitir moneda, a veces sin respaldo, en un intento por paliar sus tradicionales déficits. Y sabemos que la emisión tiene daños colaterales graves ya que produce inflación.

Una de las ventajas de la primera criptomoneda es que existe un límite de emisión: 21.000.000. Esto la puso a salvo de devaluaciones y la convirtió en algo casi tan confiable como el mismo oro. Pero, algún día, se llegará a ese límite y muchos se preguntan qué sucederá cuando no haya más bitcoin para minar.

Qué sucederá cuando no haya más bitcoin para minar

Al publicar el documento que dio origen al Bitcoin, en 2008, Satoshi Nakamoto (o quien/es esté/n detrás de este seudónimo) estableció el límite de los 21.000.000. Ni un bitcoin más. Una regla estricta para un sistema controlado por los propios usuarios, en el que no intervienen ni gobiernos, ni bancos.

Así, este límite le garantiza al bitcoin que, a diferencia de las “monedas reales”, no sufrirá de devaluación, al igual que el oro, utilizado por ello como valor de referencia para monedas de todo el mundo.

Pero la mayor demanda de bitcoins lleva algo de nerviosismo a los inversores: a estas alturas se han emitido 18.600.000 de bitcoins, más del 85% del total permitido, según el sitio Coinmarket.cap. ¿Cuándo se terminarán? ¿Qué pasará entonces?

Casi todos los analistas coinciden en que la fecha límite es el año 2140, aunque algunos estiman que para 2032 ya se habrá extraído el 99% de la moneda virtual. La extracción de la que hablamos está a cargo de los mineros (de allí, lo de minar).

Bitcoin funciona gracias a estos programadores que validan las operaciones y que reciben una recompensa a cambio. La misma proviene de dos fuentes: las comisiones cobradas por cada operación y la creación de la moneda digital mediante Blockchain (cadena de bloques).

Al principio, la recompensa era de 50 bitcoins (BTC), pero, como disminuye a la mitad cada cuatro años, cuando ocurre un fenómeno conocido como halving, en 2020 fue de 6,25. El halving se alcanza con la liberación de 210.000 bloques de la cadena Blockchain.

A pesar del interés creciente que despiertan las criptomonedas, la extracción ahora es más lenta y los especialistas creen que solo sobrevivirán los mineros más eficientes. Además, Bitcoin ajusta la dificultad de la minería para que esta sea más complicada.

Como dijimos, el límite de los 21.000.000 no se puede modificar y, más tarde o más temprano, dejarán de aparecer nuevos bitcoins. El primer efecto será, como indican las reglas de la oferta y la demanda, un aumento de su cotización, al convertirse en un bien más escaso.

Una alternativa es que ocurra un fork, o bifurcación, que consiste en hacer una copia del código original para desarrollar un nuevo proyecto. Esto lo que ocurrió luego del incidente DAO, durante el cual un hacker tuvo acceso a Ether (otra criptomoneda) y se quedó con fondos ajenos. Entonces, nacieron el Ether Classic (ETC) y el Ether Gold (ETG).

Otra idea para sobrevivir a la escasez de bitcoins proviene del sistema financiero tradicional, la reserva fraccionaria (dinero que tienen los bancos, obligados a no prestar todo lo ahorrado por sus clientes). Aunque Bitcoin funciona con cuentas individuales, en la medida en que los exchange, como Binance, atesoren la moneda virtual, podría crearse un fondo semejante a esta reserva.

En ese sentido, en mayo pasado, el exchange Xapo, cuyo CEO es el argentino Wenceslao Casares, anunció su proyecto de operar “más allá del bitcoin” y convertirse en un banco digital. Posiblemente, un primer indicio de los cambios en el siempre movido mercado de las criptomonedas.